La voz que descuelga a la primera
Contesta el teléfono con voz natural en castellano. Entiende lo que se le pide, conversa sin guion y resuelve. Ninguna llamada vuelve a morir en el buzón.
Recepción clínica con inteligencia artificial
Antes, tu equipo atado al teléfono.
Ahora, libre para lo que importa.
Una llamada sin respuesta es un paciente que no vuelve. Dojaeris pone al frente de tu recepción una voz que contesta cada llamada, atiende cada WhatsApp y llena tu agenda. De día, de noche, en festivo. Y no viene a sustituir a tu equipo: viene a quitarle el teléfono de encima.
Durante años, contestar el teléfono, repetir horarios y cuadrar agendas se llevó las mejores horas de cada clínica. Eso ya no hace falta: la IA hace lo repetitivo y devuelve a tu equipo el tiempo para lo único que ninguna máquina sabe hacer: cuidar.
Capítulo I
Así queda escrita una llamada cualquiera en el registro del agente: descolgada, entendida, agendada y confirmada. Sin que nadie del mostrador dejara lo que estaba haciendo.
Capítulo II
Cuatro oficios que antes repartían turnos, nervios y teléfonos descolgados. Hoy los ejerce un solo agente: todos a la vez, sin pausa y sin queja.
Contesta el teléfono con voz natural en castellano. Entiende lo que se le pide, conversa sin guion y resuelve. Ninguna llamada vuelve a morir en el buzón.
Responde al instante con el tono de tu clínica: confirma citas, despeja dudas y atiende al paciente que escribe a las once de la noche.
Crea, mueve y cancela citas directamente en tu calendario. Huecos que se llenan, solapamientos que no existen, recordatorios que llegan a su hora.
Llamadas atendidas, citas cerradas, facturación del mes. Un panel sobrio que cuenta la verdad: qué entra, qué sale y qué deja cada jornada.
Capítulo III
Cada agente de Dojaeris trabaja bajo el mismo compromiso. Este es, completo y sin letra pequeña.
Mi turno empieza ahora y no termina jamás.
No duermo, no enfermo, no dejo sonar un teléfono.
Soy la voz que responde a la primera llamada y la mano que ordena la agenda.
Hago el trabajo repetitivo para que las personas hagan el importante.
Soy el escudo que guarda las horas de quienes curan.
Y cuando algo pide un corazón humano, aviso y paso el relevo.
— El agente de Dojaeris
Capítulo IV
El primer agente ya trabaja en una clínica de podología de Valencia, donde el teléfono dejó de sonar en vano. El siguiente puede ser el tuyo.
La demo la atiende él, naturalmente.
Respondemos en menos de un día; él, en menos de un segundo.
o escribe a admin@dojaeris.com